Moose Blood

En unos tiempos en que la mayoría de los músicos parecen tener el escribir canciones en lo más bajo de sus prioridades para conseguir el éxito, el cuarteto de Canterbury Moose Blood son toda una rareza: una banda que deja que sea la música la que hable.

Llegando a la escena en el 2012, han conseguido solidificar su carrera como una de las exportaciones más importantes de UK gracias a dos álbumes (su debut en 2014 I'll Keep You In Mind, From Time To Time y el, más reciente Blush de 2016) en los cuales han cogido lo mejor del emo americano, añadiéndole un característico giro inglés.

Su segundo disco ha sido un éxito acaparador, entrando en el top 10 de UK y llevando a la banda a los escenarios principales de festivales como Reading o Lollapalooza, así como agotando entradas en recintos como el legendario Troubador de L.A., Bowerly Ballroom en New York o el KOKO londinense.

Pero aunque Moose Blood tengan una habilidad especial para escribir canciones que hace que sus contemporáneos los miren con envidia, ellos se alejan por completo de los excesos del mundo de las estrellas del rock. Son una banda centrada, tranquila, básicamente un grupo de viejos amigos que quieren ser escuchados alto y claro.